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domingo, julio 13, 2008

La obesidad evitable se está convirtiendo en una pandemia / En la Unión Europea, 22 millones presentan sobrepeso y más de cinco millones sufren obesidad

La obesidad evitable se está convirtiendo en una pandemia / En la Unión Europea, 22 millones presentan sobrepeso y más de cinco millones sufren obesidad / Cada año, unos 300.000 jóvenes ingresan en las estadísticas del sobrepeso sin que exista ninguna iniciativa a escala comunitaria para hacer frente al problema


En los países pobres ya no sólo se muere de hambre, sino también por comer demasiado.

En un planeta donde cada dos minutos la falta de comida mata a un niño, la obesidad evitable se está convirtiendo en una pandemia.

Hay 300 millones de enfermos por sobrepeso. El triple sufre hambre

Las comidas llenas de grasa y azúcares vienen acompañadas de gran publicidad

Algunos africanos presumen de kilos para alejar la imagen de delgadez del sida

El hombre del siglo XXI sigue encerrado en un cuerpo que data del paleolítico

Desde diversos organismos internacionales se ha lanzado una voz de alarma que advierte de que ya no se trata sólo de un problema sanitario de los países ricos, sino que también en los llamados emergentes el número de obesos aumenta sin freno. Mientras unos 300 millones de personas en todo el globo sufren graves problemas de salud debido al excesivo sobrepeso, a otros 815 millones les pasa lo mismo pero por falta de alimento. Y lo peor es que muchas veces ambos grupos conviven dentro de las mismas fronteras. El fenómeno comienza a ser conocido como "la obesidad de la escasez".

No hay que engañarse ni estigmatizar. Obesos habrá siempre porque se trata de una característica genética. Una situación que más allá de las consideraciones estéticas, pasajeras según las épocas, afecta a la esperanza de vida y a su calidad. La obesidad fatiga el sistema vascular y a algunos órganos, lo que produce su deterioro prematuro. Hasta aquí el problema. El escándalo llega cuando esa obesidad aparece en personas que no deberían serlo y llegan hasta ello por lo que parece la aplicación sistemática de un régimen destinado a acortar su vida. Sobrealimentación y sedentarismo están en la base del fenómeno, y a estos dos factores se unen, dependiendo de la región del mundo, otros de carácter sociocultural.

El Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el organismo de Naciones Unidas encargado de luchar contra el hambre, detectó a finales de los años noventa un alarmante aumento de personas con sobrepeso -que estrictamente no es obesidad pero sí el paso previo- en los países en vías en desarrollo, en los que hay zonas donde existe la subalimentación. Así, en China en sólo tres años el sobrepeso aumentó en un 15%, y en Brasil hasta en un 40%. El mismo fenómeno se repetía en los países del África subsahariana donde abunda el hambre. La FAO constató además que la enfermedad de la obesidad avanzaba a medida que aumentaba el nivel de ingresos: afectaba sobre todo a mujeres de zona urbanas y formación escolar. Por el contrario, en lugares como Latinoamérica las personas de clase acomodada son más delgadas que las de menores ingresos.

La FAO lo dice claro: lo primero es combatir el hambre en el mundo. Pero no por ello considera un riesgo menor el sobrepeso y la obesidad, que en algunas zonas como Oriente Próximo y el norte de África afecta casi al 50% de las mujeres.

Una de las razones que se apuntan para este desequilibrio no es sólo la introducción en los países emergentes de estilos de vida propios de los países desarrollados, sino también de alimentos producidos en estos últimos o según sus estándares: comidas sobresaturadas de grasas o azúcares con abundante empleo de otras sustancias como hormonas de crecimiento rápido, antibióticos o estabilizantes, colorantes y saborizantes. Todo ello además promocionado de manera avasalladora. Baste como ejemplo que la industria alimenticia gasta al año en torno a los 40.000 millones de dólares en publicidad. Una cifra superior al total de los ingresos del 70% de los países del mundo y 500 veces más de la cantidad que todos los Estados juntos gastan en promover programas para convencer a la población de que siga una dieta sana.

Y a ello hay que unir la tradición en unos casos y la necesidad en otros. En la cultura mediterránea siempre se ha considerado que la gordura de los niños es síntoma de salud. De hecho, donde hay más niños con sobrepeso es en Portugal, España, Grecia, el sur de Italia y Oriente Próximo.

Según la Asociación Internacional para el Estudio de la Obesidad, de los 75 millones de menores que viven en la Unión Europea, 22 millones presentan sobrepeso y más de cinco millones sufren obesidad. Cada año, unos 300.000 jóvenes ingresan en las estadísticas del sobrepeso sin que exista ninguna iniciativa a escala comunitaria para hacer frente al problema. Hay veces en que la excesiva gordura viene marcada por la tradición centenaria. En el Pacífico Sur la obesidad es indicio de nobleza y son famosas las anécdotas de los monarcas de las islas Tonga y sus asientos especiales para aguantar su peso.

Pero hay otros ejemplos más dramáticos. En África el subconsciente colectivo ha decidido combatir una pandemia con otra. Ante el avance imparable del sida que está diezmando poblaciones, muchas mujeres y hombres optan por estar obesos como símbolo no sólo de prosperidad económica sino sobre todo de salud. En lo que constituye un dramático y peligroso engaño, se considera que una mujer o un hombre obesos no pueden tener el sida porque esta enfermedad es identificada con personas extremadamente delgadas, algo real únicamente en los últimos años de vida de los enfermos pero no cuando son seropositivos y pueden contagiar el virus VIH.

El problema afecta prácticamente a todos los países del mundo, pero se hace especialmente paradójico en aquellas naciones donde existe la desnutrición. En el norte de Argentina, en la región de Chaco, los profesores salieron a las calles hace menos de un año para denunciar que los niños se dormían en clase de hambre y que las escuelas estaban cambiando su papel de ser lugares de enseñanza por el de comedores donde los pequeños en muchas ocasiones ingieren su único alimento diario. En paralelo, el Congreso se encuentra tramitando una ley para que la obesidad sea considerada una enfermedad por la seguridad social, y por tanto su tratamiento quede sujeto a ésta. La iniciativa parlamentaria que se discute establece como "de interés nacional" la prevención y control de los trastornos alimenticios.

En México, el Instituto Mexicano del Seguro Social ha optado por editar millones de copias de un recetario contra la obesidad. Las autoridades estiman que si no se modifican los hábitos de alimentación en dos años, el país azteca puede tener hasta 14 millones de obesos mayores de 35 años. El propósito del Gobierno es evitar que sus ciudadanos se entreguen a la comida basura, allí denominada comida chatarra.

Y la luz roja también se ha encendido en otro país emergente como Perú, donde el Gobierno ha constatado cómo la población pobre cada vez es más obesa pero no precisamente por una buena alimentación, sino por el abuso de grasas saturadas y poco consumo de agua.

De esta manera abrupta, las administraciones públicas de los países emergentes que tienen que dedicar un importante porcentaje de sus recursos a tratar de sacar a importantes sectores de su población de la pobreza -por ejemplo, de los 180 millones de brasileños el 23% son pobres- se ven obligadas a hacer frente a un problema de salud pública de primer orden que, lejos de apagarse, va in crescendo.

Y en las televisiones y diarios ya no se comentan en tono de broma iniciativas como la adoptada por el Gobierno japonés de multar a las empresas que contratan empleados con sobrepeso. El Ministerio de Sanidad, que tiene que realizar ingentes esfuerzos para lograr que la atención primaria llegue a toda la población, se pregunta de dónde sacará los recursos para hacer frente al estallido de diabetes que la Organización Mundial de la Salud augura en todo el planeta para 2020 por culpa del sobrepeso.

La receta contra esta situación es repetida una y otra vez desde todos los estratos académicos y gubernamentales: alimentación equilibrada sin abusar de grasas y azúcares y ejercicio moderado. El problema es cómo acomodar esta teoría a un modo de vida cada vez más sedentario, con menos tiempo para preparar los alimentos y con la tentación siempre a mano de una comida rápida, barata, al alcance de todos, aunque no sea sana. Eso, y lo que aseguran cada vez más autores y estudiosos del tema: el hombre del siglo XXI está encerrado en un cuerpo del paleolítico y uno de los dos no está preparado para aguantar la combinación tal y como se está estableciendo en las mesas de todo el mundo hoy día.



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AHANAOA A. C.
Lic. Nut. Miguel Leopoldo Alvarado
http://www.nutriologiaortomolecular.org/
http://www.seattlees.com/

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La obesidad es un exceso de grasa, determinado por un Índice de masa corporal o IMC aumentado (mayor o igual a 30). Forma parte del Síndrome metabólico. Es un factor de riesgo conocido para enfermedades crónicas como: enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, ictus y algunas formas de cáncer. La evidencia sugiere que se trata de una enfermedad con origen multifactorial: genético, ambiental, psicológico entre otros. Acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, hipertrofia general del tejido adiposo.

Es una enfermedad crónica originada por muchas causas y con numerosas complicaciones, la obesidad se caracteriza por el exceso de grasa en el organismo y se presenta cuando el índice de masa corporal en el adulto es mayor de 25 unidades.

La obesidad no distingue color de piel, edad, nivel socioeconómico, sexo o situación geográfica.

Anteriormente se consideraba a la persona con sobrepeso como una persona que gozaba de buena salud, sin embargo ahora se sabe que la obesidad tiene múltiples consecuencias en nuestra salud.
Ahora se sabe que la obesidad está fuertemente relacionada como causal de otras enfermedades como lo son los padecimientos cardiovasculares, dermatológicos, gastrointestinales, diabéticos, osteoarticulares, etc.

El primer paso para saber si existe obesidad o no, es conocer el índice de masa corporal (IMC), lo que se obtiene haciendo un cálculo entre la estatura y el peso del individuo.

La obesidad es un exceso de grasa corporal, que por lo general, y no siempre, se ve acompañada por un incremento del peso del cuerpo.

Tabla de contenidos
1 Clasificación
2 Causas
3 Buscando el equilibrio
4 Tratamiento
5 Enlaces externos

Clasificación
Se puede establecer un índice de obesidad, definido como la relación entre peso real y teórico.

Tipos
Obesidad exógena: La obesidad debida a una alimentación excesiva.

Obesidad endógena: La que tiene por causa alteraciones metabólicas.

Dentro de las causas endógenas, se habla de obesidad endocrina cuando está provocada por disfunción de alguna glándula endocrina, como la tiroides.

Obesidad hipotiroidea
Obesidad gonadal

No obstante, los adipocitos están aumentados de tamaño por acción de los ácidos grasos libres que penetran a éstos y, por medio de un proceso de esterificación, se convierten de nuevo en triglicéridos. Éstos antes han sido el resultado de la activación de VLDL circulantes en la absorción de ácidos grasos.

Es una enfermedad en cuya génesis están implicados diferentes factores, muchos de los cuales todavía no se conocen muy bien. Los genes, el ambiente, el sedentarismo, son condicionantes básicos que están implicados en la génesis de la obesidad así como los producidos por medicamentos o por distintas enfermedades.
El Síndrome de Prader-Willi (SPW) sería otra causa, en este caso, una combinación exógena y endógena.

Gráfica comparando los porcentajes de obesidad del total de población en países miembros de la OCDE. Para edades mayores de 15 años y un IMC mayor a 30.

Causas
Las causas de la obesidad son múltiples, e incluyen factores tales como la herencia genética; el comportamiento del sistema nervioso, endocrino y metabólico; y el tipo o estilo de vida que se lleve.
Mayor ingesta de calorías de las que el cuerpo necesita.

Menor actividad física de la que el cuerpo precisa.
Si se ingiere mayor cantidad de energía de la necesaria ésta se acumula en forma de grasa. Si se consume mas energía de la necesaria se utiliza la grasa como energía. Por lo que la obesidad se produce por exceso de energía, como resultado de las alteraciones en el equilibrio de entrada/salida de energía. Como consecuencia se pueden producir diversas complicaciones como lo son la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y las enfermedades coronarias.

La herencia tiene un papel importante, tanto que de padres obesos el riesgo de sufrir obesidad para un niño es 10 veces superior a lo normal. En parte es debido a tendencias metabólicas de acumulación de grasa, pero en parte se debe a que los hábitos culturales alimenticios y sedentarios contribuyen a repetir los patrones de obesidad de padre a hijo.
Otra parte de los obesos lo son por enfermedades hormonales o endocrinas, y pueden ser solucionados mediante un correcto diagnóstico y tratamiento especializado.

Buscando el equilibrio
Se sabe que cada 250 gramos de grasa equivalen a 3.500 calorías. Si existe un exceso de grasa se deben calcular las calorías que representan y disminuirlas en la ingesta en un periodo de tiempo adecuado.
Contenido en calorías de diversos alimentos:
Cada gramo

Contenido en calorias
Grasa 9
Alcohol 7
Proteína 4
Carbohidrato 3,75

Y en cuanto a alimentos:

Alimentos
Contenidos en calorías
Ración de carne de vaca 483
Hamburguesa 300
Pan con mantequilla 100
Taza de té con dos cucharaditas de azúcar 67

Tratamiento
Es necesario tratar adecuadamente las enfermedades subyacentes, si existen. A partir de aquí depende de buscar el equilibrio, mediante ajustes en la dieta.

La dieta debe ser adecuada a la actividad necesaria, por ello una dieta muy intensiva en personas muy activas es contraproducente. Debe de tenderse a realizar dietas más suaves y mantenidas.

Una vez alcanzado el peso ideal, lo ideal es mantenerlo con un adecuado programa de ejercicios y alimentación que sobre todo permitan no volver a recuperar la grasa y el peso perdido.

Enlaces externos
Asociación de Información al Obeso
Informacion especifica acerca de la obesidad
Información detallada sobre la Obesidad
Información sobre la Obesidad

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Obesidad"

Categorías: Glosario de términos médicos Enfermedades endocrinas